¿Qué nos han enseñado los últimos 150 años acerca de la teoría de la evolución de Darwin?
Como cualquier buen científico, Charles Darwin hizo una predicción mediante la cual otros científicos podrían poner a prueba su teoría en el futuro. En otras palabras, hizo al Darwinismo susceptible de ser probado falso. Más de un siglo y medio después, estamos en la posición de juzgar si su teoría de hecho ha sido probada como falsa.1
Precursores vs. Apariciones Repentinas
Darwin empaquetó su libro El Origen de las Especies (On the Origin of Species) poco después de su publicación y lo envió al científico más reconocido de la época, quien también era geólogo de Harvard y paleontólogo, Louis Agassiz.2 Después de leerlo, Agassiz informó a Darwin que el registro del fósil no apoyaba la teoría de Darwin de que la vida comenzó a partir de un ancestro común y luego siguió a través del proceso de selección natural, generando gradualmente más formas de vidas complejas.
Agassiz señaló que más bien, el registro del fósil se había marcado por la súbita aparición y desaparición de especies que no estaban relacionadas y que eran diferentes. Además, muchas de las formas de vidas más complejas aparecieron muy temprano en la historia de la existencia.
En una respuesta por escrito, Darwin reconoció que de hecho, si grupos enteros de especies habían aparecido de repente, su teoría se demostraría falsa. Darwin escribió: "Si especies numerosas pertenecientes a los mismos géneros o familias realmente iniciaron la vida a la misma vez, el hecho sería fatal para la teoría de la descendencia con modificación lenta a través de la selección natural."3
La evidencia fósil más inquietante contra el darwinismo en la mitad del siglo XIX fue la aparición geológica repentina de toda una serie de criaturas marinas complejas en la formación cámbrica de Escocia. Los fósiles del Cámbrico se remontan a 530 millones de años atrás y no tienen predecesores aparentes, sólo formas de vida muy simples, como esponjas y animales unicelulares.
Sin embargo, Darwin siguió confiado de que con la continua recolección de fósiles, a los paleontólogos encontrarían los precursores que su teoría demandaba.
Entonces, ¿cómo ha llegado a su fin hasta ahora esta disputa entre dos grandes intelectuales de la ciencia del siglo XIX?
El Registro de Fósiles en la Actualidad
El registro de fósiles ha aumentado en varios órdenes de magnitud. De hecho, los animales del Cámbrico—con toda la riqueza de su disparidad—se han encontrado alrededor de todo el mundo, sobre todo en la Columbia Británica, China, Australia y Groenlandia. Sin embargo, precursores de los animales del Cámbrico—fuera de la vida unicelular y de simples esponjas—permanece sin descubrirse.
Dos paleontólogos prominentes del siglo veinte, Niles Eldridge y Stephen Jay Gould, han admitido que la estasis (súbita aparición y desaparición de las principales formas de vida) es la característica dominante de los registros de fósiles. Gould lo llamó el "secreto comercial de la paleontología", y "uno vergonzoso en esto."4
Gould y Eldridge postularon un proceso no-darwiniano, pero naturalista para dar cuenta de lo que consta en los registros fósiles. La repentina aparición de nuevas formas de vida de orden superior necesitaban una explicación; Gould y Eldridge ofrecieron una: la que ellos llaman "equilibrio puntuado." Aquellos que se aferran a la idea de cambios muy graduales incrementales utilizan el término "punk eek" para ridiculizar la idea de que de alguna manera los cambios importantes pueden ocurrir rápidamente y no ser una forma de creacionismo.5
Uno de los descubrimientos de fósiles del Cámbrico más ricos es el de Kunming, provincia sureña de China. Paleontólogos chinos parecen estar convencidos de que los cambios incrementales graduales postulados por Darwin simplemente no explican los fósiles Kunming. Esto llevó a un paleontólogo chino a decir: "En China podemos criticar a Darwin, pero no al gobierno. En Estados Unidos se puede criticar al gobierno, ¡pero no Darwin!"6
Para estar seguros, Gould y Eldridge no son creacionistas, pero son parte de un creciente número de científicos que, al igual que estos paleontólogos chinos, está admitiendo que la prueba autoimpuesta de la teoría de Darwin simplemente no encuentra apoyo empírico. Parte de la razón por la que la filosofía materialista—que establece que sólo el mundo material o natural es real y por lo tanto, todo se puede explicar en términos de moléculas en movimiento—prevalece a pesar de la evidencia, se basa en una definición de la ciencia. Esta definición permite que no haya deducciones para considerar causas no materialistas.
Por lo tanto, cuando la evidencia de la ciencia apunta a un Creador, se dice que es "no científica", ya que se encuentra fuera de los límites de la definición moderna de "ciencia". Este razonamiento circular contrasta con el impulso original de la ciencia que sigue la evidencia a dondequiera que conduzca.
Fracaso de la Prueba
Entonces, ¿cómo los neo-darwinistas responden al aparente fracaso de la propia prueba de Darwin de su teoría?
Algunos todavía tienen fe de que el registro fósil eventualmente cedería apoyo para el Darwinismo, a pesar del enorme y uniforme muestreo que dice lo contrario. Otros afirman que las partes blandas del cuerpo de los predecesores no pudieron fosilizarse, y por lo tanto la evidencia no fue conservada. Esta afirmación posterior fue puesta al desnudo por el descubrimiento de los tejidos blandos fosilizados de la era cámbrica.7
Darwin planteó una prueba para su teoría—concretamente, que la repentina aparición de la mayoría de los principales planes o filos de la era cámbrica con el tiempo serían mostrados como parte de una progresión gradual de la creciente complejidad de la vida. Sin embargo, la ausencia de sus precursores predichos continúa, a pesar del paso de más de 150 años de intensas investigaciones en todos los continentes.
Aunque no es el único defecto en la teoría de Darwin, es la que él mismo puso como una prueba crítica. Y hasta ahora su teoría ha fallado la prueba.